TOKI GA OWARU MADE TADA... START

-por Annami-

::I CERTAMEN LITERARIO VIVID CARROTS::

PARTICIPANTE

Seudónimo adjudicado: Latex Freak

 

VALORACIÓN DEL JURADO*

Calidad Narrativa

Gramática y Ortografía

Historia Narrada

3,6 puntos

4,6 puntos

3 puntos

Puntuación Total: 3,7 puntos

(*) La valoración se estableció de 1 a 5 puntos. Siendo 1 "malo" y 5 "excelente".

 

COMENTARIOS DEL JURADO

Jurado 1

No me gusta el final. No expresa casi nada, y cuando estaba leyendo el principio, estaba expectante… pero luego… nada.. u.u

Jurado 2

N/C

Jurado 3

N/C

Jurado 4

N/C

 

Disclarimers: Ninguno de los personajes usados en este fic me pertenecen (Hyde, Tetsu, Sakura, Ken, Yukihiro, Megumi, etc.), créanme que si fuese así, no estaría enviándoles esta historia. ^-^

Fecha de publicación: 9 de septiembre de 2006 - Corrección: Ogawa Saya

 

29 de Septiembre de 2002

 

Ni siquiera sé cómo empezar… dame un momento para visualizar tu rostro al leer esto, aunque no me cuesta trabajo imaginarte curioso y pretendiendo que ignoras el contenido de esta carta, bueno… al menos eso pienso yo.

 

Creo que comenzaré explicándote por qué te escribo, por qué he llegado al punto de escribirte una carta; por favor no te detengas hasta leer la última palabra.

 

¿Un par de años? ¿Unos cuantos meses? No tengo idea cuándo empecé a sentir todo esto por ti, sólo existe, está aquí y no sabes cuánto duele y cuánto me gusta a la vez…

 

Sonará como algo tonto viniendo de alguien que al conocer era fácil confundir con una chica, pero confieso que la primera vez que te vi yo también lo hice… creí haber visto una chica, una pelirroja solitaria en la barra del bar donde mi banda tocaba.

 

Recuerdo que aquella vez me sonreíste, y desde ese momento no dejaste de hacerlo. Mucha gente me sonríe, dirás; lo sé, pero tú… tu sonrisa era la única que podía mostrarme sincero interés, y de hecho, hacerme sentir avergonzado.

 

De algo sí estoy seguro: no fue a primera vista, lo admito… antes de ti jamás había sentido atracción por un hombre, aun cuando pueda parecer lo contrario, y aunque ni tú mismo puedas creerlo. Contigo se dio la suficiente química, no fue necesario demasiado tiempo para sentirte realmente un amigo, un compañero en la música y para convertir esas pequeñas conversaciones después de mis presentaciones, en verdaderas juntas de dos buenos amigos. Yo lo sabía, desde nuestra primera conversación supe que debíamos ser amigos… y no me equivoqué, al menos no tanto.

 

Los años pasaron, yo ya era el vocalista de tu banda y me di cuenta de que no era tu mejor amigo, que había alguien que te conocía más que yo, que podía hacerte reír con facilidad y hablarte de cosas que yo no sabía; por primera vez sentí celos de alguien: de él, de tu amigo de toda la vida, un título que yo jamás podría tener y del que Ken estaba orgulloso al entrar en la banda. A veces incluso creo que lo hacía para molestarme, que se daba cuenta de cosas que ni tú ni yo podíamos notar.

 

Claro que entre Ken y yo se formó una apatía natural por la relación que cada uno tenía contigo y los inevitables celos que me producía esa cercanía suya; casi no le hablaba, ni él a mí. Tú te veías tan triste, Tet-chan… tu sonrisa ya no estaba cada vez que había algún roce. Me hizo sentir culpable, por ningún motivo quería hacer que esa sonrisa desapareciera.

 

Superé los celos cuando llegó Sakura. Supongo que él mantenía mi cabeza ocupada con temas que teníamos en común; él me ayudaba a pensar en otra cosa y de paso a entender lo que estaba sintiendo.

 

¿Por qué tú, Tet-chan? ¿Por qué tú, al igual que todos los demás, pensabas que entre Sakura y yo había algo más que amistad? Nunca preguntaste, yo te lo hubiese explicado todo, pero nunca te acercaste a mí a conversar como solíamos hacerlo antes… no te culpo, incluso me sorprendía a mí mismo fingiendo e insinuando que efectivamente yo estaba con Sakura.

 

Él solía decirme que tú y yo parecíamos a rato hermanos y a ratos pareja, que eso era divertido y a los fans les gustaba. Yo no te veía más que como uno de mis mejores amigos, no comprendía lo que él quería decirme, nuevamente ni tú ni yo notamos lo que pasaba. Sólo recuerdo haber sentido varias veces la necesidad de tener tu atención solamente para mí, de poder hablar a solas de cualquier tontería, eso no importaba… pero de hablarte sin interrupciones.

 

Por culpa de todas las bromas que Sakura me hacía, de vez en cuando me sorprendí imaginando escenas entre tú y yo charlando como antes, riendo, jugando a cualquier cosa… abrazados, tú acariciando mi cabeza como antes lo hacías para que pudiese dormir; eso no tenía nada de malo, yo concluía que era producto de que extrañaba nuestra antigua amistad pero… pero luego de esas visiones venían otras donde no sólo te abrazaba como un amigo, sino que también te besaba apasionadamente, tomando tu rostro, sin avisar, sin decir nada, sólo me acercaba a ti y te besaba por largo rato… y tú no te negabas.

 

Sentía curiosidad, esas visiones despertaron en mí una curiosidad por tus labios, a pesar de que no entendía aún que mi amistad se había transformado en atracción. No puedo contar todas las veces que me contuve de besarte en el escenario, Tet-chan.

 

Pero justo cuando esas visiones se agolpaban en mi cabeza ocurrió un desastre; arrestaron a Sakura por porte de drogas. Mi mejor amigo, mi único consejero, mi admirado compañero salía del grupo dramáticamente y yo volvía a quedarme solo.

 

Recuerdo que no paraba de llorar, estaba tan asustado y desesperado que las lágrimas no paraban de salir quemando mi piel; al menos sirvió de algo ese dolor… frente a mí y sin previo aviso apareciste tú, y con un abrazo, tu mano en mi cabeza y esa sonrisa que tanto extrañaba, me consolaste por interminables horas, hasta que ya no seguí llorando; hasta asegurarte de haber apartado toda la angustia que me invadía.

 

Fueron meses, Tet-chan, meses de un infierno que quemaba tanto como el fuego verdadero. Ahora éramos tres con la sombra de un escándalo que nos hería en lo más profundo de nuestros corazones, el nombre de nuestro amigo estaba en boca de todo el mundo convirtiéndose en horripilantes historias, hasta me acuerdo de haber escuchado que según una revista, Sakura me obligaba a consumir drogas y que yo estaba con él cuando lo arrestaron… yo sé que a ti y a Ken les dolía tanto como a mí, Sakura no podía seguir dentro de la banda por mucho que hubieses negociado con el sello, eso lo sé… Ken y yo fuimos testigos del millón de veces que intentaste llegar a un acuerdo con los directivos sin éxito. Al fin y al cabo nuestra suerte ya estaba echada.

 

Durante ese tiempo cada paso que daba me llenaba de inseguridad y deseaba poder retroceder el tiempo para evitar que Sakura se involucrara con drogas, pero eso no podía hacerlo, no podía volver atrás… perdóname, Tet-chan, perdóname por no ser tan fuerte como tú…

 

No te enfades con Ken, pero él me confesó que hubo días que no parabas de llorar en su hombro. No lo hacías frente a mí para no asustarme, ahora lo sé, eso sólo logró aumentar mi admiración por ti… no llorabas frente a mí o frente a los demás para seguir aparentando el doble de la fortaleza que en verdad tenías. Yo te admiraba por eso, Tet-chan, en serio lo hacía… me reconfortaba verte de pie y con la cabeza en alto, sin transar nuestra carrera ni nuestra imagen por algo que ya no valía. El líder de la banda a la que pertenecía, mi nuevamente mejor amigo, me daba la seguridad que tanto me costaba encontrar.

 

No tienes idea de lo mucho que te debo desde ese tiempo, ya veré la forma de pagarte todo eso… sólo recuerda cada palabra de esta carta, es importante, lo sabes, cierto?

 

El tiempo pasó y lograste encontrar un baterista que se ajustaba a nuestras exigencias. Yukihiro Awaji era su nombre, y yo (como era de esperarse) no lo recibí para nada bien, estaba resentido, y, ¿qué pensaban? Después de todo era “el reemplazo permanente” de mi mejor amigo. Otra vez yo te ponía triste como cuando Ken entró a la banda. Me sentí culpable, el doble de la vez anterior… no soporto hacer que tu sonrisa desaparezca.

 

No me malentiendas, de verdad me agradaba Yukkie, él es un buen hombre, siempre amable y dispuesto a todo lo que le pidieras, buenísimo jugando videojuegos, así que eso facilitó las cosas para que él y yo nos volviésemos buenos amigos.

 

Le expliqué el por qué de mi apatía, estaba avergonzado, le pedí perdón una y otra vez, él sólo se limitó a sonreírme comprensivamente y a decirme que no había problema, que entendía perfectamente lo que estaba sintiendo.

 

Enmendé mi error, Tet-chan, logré hacer las paces con ese resentimiento que vivía en mí. Sakura estaba bien, se había curado y de vez en cuanto nos visitaba para ayudarle a Yukkie con la batería. Lo curioso era verlos tocar juntos; a pesar de la experiencia de Yukkie, siempre lucían como un estudiante y su profesor; aunque para mí ambos son increíbles. Tú no te equivocaste, encontraste al mejor sustituto, un sustituto que ya pasados los años se convirtió en el baterista de L’Arc~en~Ciel. Tal y como tú lo querías nuestra imagen surgió al estrellato, me sentía orgulloso de nosotros, orgulloso de lo que tanto trabajo nos había costado reconstruir.

 

Ahora… ahora estoy aquí sentado escribiéndote una carta que pensarás es un resumen de nuestra historia como banda, pero no te equivoques, Tet-chan, apenas si te estoy planteando mi problema.

 

La verdad es que pude decírtelo sin tener que escribir tanto pero… pero sentía que algo faltaba, algo que ni yo sabía que existía dentro de mi cabeza y, en este instante, justo ahora lo acabo de descubrir…

 

Te extraño, Tet-chan, extraño tu sonrisa, extraño ver tus manos tocando las cuerdas de tu bajo, extraño tu voz, tus abrazos y tus cariños, extraño incluso nuestras discusiones y tus regaños al verme fumar junto a Ken y Yukkie.

 

No aguanto más tener esto aquí dentro, es tan grande que duele, es que me haces sentir tanto, Tet-chan… tanto de algo que jamás sentí por alguien más… ¿lo sabes? No… claro que no; te daré una pista, esto que siento por ti no lo he llegado a sentir ni siquiera por mi esposa, ni siquiera por ella…

 

No te preocupes, mi Ani, ella lo sabe todo. De hecho, como buena mujer, lo supo desde un principio, así es… otra persona se daba cuenta de algo que ni tú ni yo sabíamos.

 

Megumi me habla con un punto de vista que Sakura, obviamente no tenía, ella me hizo entender lo que ahora estoy escribiéndote. Mi esposa es mi mejor amiga, eso suena curioso, ¿no crees? Qué importa, le debo tanto… ahora que tú no estás, creo que ella cumple el rol que necesitaba, alguien que me abrace y acaricie mi cabeza para tranquilizarme. Me siento tan débil.

 

Cuando me casé con ella tenía la esperanza de que al fin alguien me ayudaría a sacarte de mi cabeza, ¿qué digo?! De mi corazón… pero no ella pudo, es que tú, mi amor… tú estás aquí, en lo más profundo de mi ser.

 

De todas formas ya no es como si quisiera olvidarme de ti, no quiero, no lo haré. A pesar de la enorme angustia que me produce debo reconocer que me gusta sentir amor. Aun cuando me duele, quiero pensar que tu sonrisa aparecerá para mí, que me curará de todo. Tú, Tet-chan… tú me hacías olvidar el dolor, me sanabas de él con tus cuidados; quiero sentir eso de nuevo… pero vuelvo a recordar que ya no estás, que ya no puedo ver tu sonrisa, mi amor… desearía volver a verla tan sólo un par de segundos más, te extraño, me duele y te extraño, tanto o más que antes.

 

Sí permite que te llame mi amor, ya no puedo llamarte de otra forma, aunque suene cursi y melodramático debo decirlo, lo tengo atorado aquí en mi pecho: te amo, Tetsu, descubrí que eres el amor de mi vida y nadie podrá igualarlo, eso puedo prometerlo.

 

Verás, creo que el objetivo de esta carta ya está cumplido, deseaba confesarte esto que me atormenta desde hace tanto; intenté hacerlo por medio de canciones y no dio resultado, incluso me atreví a dedicártelas en público, pero, como todo el mundo, creíste que era parte del clásico juego entre nosotros. Fanservice, como le llaman. Olvidaba confesarte eso, mi Ani… hay tantas canciones mías que no se hubiesen escrito de no ser por lo que me abruma…

 

Gracias, Tet-chan, de no ser por ti jamás hubiese sido capaz de escribir esas canciones.

 

Te amo tanto.

 

Esto es curioso, me costó trabajo empezar y ahora no puedo dejar de repetirlo, tal vez quiero asegurarme de que lo entiendas, aunque no puedas oírlo de mí directamente.

 

Lo que escribo es mi última esperanza, y te aseguro, mi amor, que después de esto no me queda más que esperar…

 

L’Arc~en~Ciel ya no está, eso lo sé, pero déjame tener la ilusión de que esto volverá a ser como antes. Déjame pensar que una vez más me pararé en el escenario junto a ti…

 

Creo que ya no queda nada más por contarte, ya puedo al menos escribirte, decirte por medio de esta carta lo mucho que te amo; es verdad, mi Ani… no puedo vivir sin ti, es demasiado para alguien tan débil como yo.

 

Sueño que vienes a mí, que me abrazas y con tus dedos limpias mis lágrimas, que me sonríes como aquella primera vez en ese bar, que me dices con tu suave voz que todo estará bien.

 

Es cierto, a tu lado nada podría estar mal. Es que si tú me volvieses a sonreír ya no necesito nada más. Déjame amarte, Tet-chan, deja que te regale el resto de mi vida, quiero compensarte, quiero que me cures de todo lo que me pudre por dentro.

 

Dejaré de escribir ahora, temo que extenderme me juegue en contra y me creas un loco escribiendo palabras sin sentido. Sólo una cosa más:

 

Una vez me dijiste que para todo había una razón y un momento. Yo aún no entiendo la razón de esta angustia, de por qué no te dije antes lo que sentía, bueno… de por qué no me di cuenta antes, tengo la impresión de que ya es demasiado tarde.

 

Demuéstrame que estoy equivocado, mi amor, demuéstrame lo que yo ya sé y doy por seguro: Que tu sonrisa, mi Ani, me curará de todo lo malo…

 

                                                                                                                                 Hyde

 

 

Tras el gran sillón blanco de su departamento, su cuerpo descansaba resguardado en los brazos de él, por quien suspiraba ya hacía tanto. Todo era paz, ya nada podía hacerle mal; la horrible angustia que sentía había desaparecido con esos pequeños besos que él proporcionaba a su frente, sus mejillas, mentón y labios.

 

Cerró los ojos relajado, sin quitar los ojos de su boca, acarició con su mano aquellas mejillas algo sonrojadas y apartó los mechones oscuros que se interponían en sus castaños ojos.

 

Por más que lo pensara, no había nada más reconfortante que sus cariñosos besos, sus brazos alrededor de su cuerpo, sosteniéndolo, ahí apoyado en sus piernas. Quería quedarse ahí para siempre recibiendo sus labios, quería escucharlo decirle cuánto lo amaba y ver cómo sonreía, como lo hacía sólo para él. Había perdido tanto tiempo decidiendo si lo que sentía estaba bien o mal, necesitaba saber que ahora era sólo suyo, que cada vez que se sintiera triste, tendría esa hermosa sonrisa repartiendo besos por todo su rostro con infinita paciencia.

 

-Te amo, Doiha-chan...

 

~Fin~

Notas:

El fic fue situado en la época de hiatus de Laruku, por eso Hyde se refiere al incierto futuro de la banda.

Gracias por leer ^^

 

Annami

 

[*~El Último Cielo~*]

 

Hit Counter

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

(c) 2006 The Ogawa Evil Twins
Esta página pertenece a la Web
Vivid Carrots Fan Ficción en Español.

Su contenido no puede reproducirse ni modificarse sin el consentimiento explícito del webmaster.