|
BREATHE AS IF YOU WERE TO LIVE FOREVER -por Caliope- capítulo I 'Prólogo' |
Hacía más de catorce años que compartían una gran amistad, y más de seis que compartían una pasión: La música.
Se habían conocido antes que la mano de la fama los acogiera a los dos, cuando eran dos simples músicos con un sueño entre manos y una banda más conocida por el escándalo de sus directos que por su calidad musical.
Esta regla implícita era aceptada por ambos y se mostraban indiferentes ante los comentarios y rumores; en especial You, que era conocedor de la compañía de su pareja por revistas, programas y correveidiles, los mismos que, a veces, también los señalaban a ellos como posible pareja.
Se sentía mal… ¿Por qué negarlo…? Ante aquel individuo se veía desplazado, inferior... parecía como si él eclipsara su existencia por el simple hecho de sonreír. Sí, de acuerdo, era realmente atractivo, casi un ángel, con una sonrisa que a más de uno le haría dudar de su orientación sexual…
-Sinceramente, no sé qué le ve… Yo soy más alto, más joven, más guapo… y él… Bueno… Él es el ídolo de miles de jovencitas, vale… y yo sólo soy el guitarrista y violinista de uno de los ídolos de esas mismas jovencitas, pero…
You se encontraba sumergido en uno de sus habituales debates interiores. Tenía enfrente de sí a Hyde, su gran rival, y aquella simple presencia bastaba para que detonara por completo su estado anímico.
No podía negarlo, por más que quisiera hasta él mismo encontraba a Hyde adorable. Intentaba buscarle cualquier arista, cualquier imperfección a la que dedicar todo su odio, pero no lograba algo significativo que mereciera la pena de mencionar.
-Joder, me están entrando ganas de fumar -dijo mientras con cierta amargura recordaba que hacía meses que había dejado de fumar, gracias a, cómo no, su gran amigo Gackt.
-Otra cosa más que agradecerte, Gacchan -dijo con sarcasmo.
-¿Qué me tienes que agradecer? -dijo el recién aparecido.
-Que gracias a ti haya dejado lo único que me quitaba las ganas de asesinar a alguien.
-Bueno, gracias a mí te has enganchado a cosas mejores, ¿no? -replicó con picardía.
You recibió aquello como un golpe maestro, sin poder evitar esbozar una sonrisa de joven de quince años.
-Estás realmente tierno cuando sonríes así -dijo mientras se le acercaba. You se volvió hacia él, esperando que Gackt terminara por abrazarle como hacía siempre que discutían por cualquier tontería. Sin previo aviso, Gackt se detuvo en seco y giró su cuerpo hacia enfrente, justo donde estaba Hyde, ya liberado de fans y esperando para entrar en plató.
-¡Haido-chan! ¿Lo has visto, You? ¿Qué hará aquí? -preguntó al otro, cuyo gesto había girado desde la ilusión hasta la cruel decepción.
-Probablemente lo mismo que tú y que yo, Gacchan, esperando para entrar al programa -le contestó con desgana, mirando hacia otro lado.
-Voy a saludarle, hace mucho que no lo veo –dijo, intentando disculparse con You.
-Sí, no lo ves desde hace dos días -protestó mientras, al volverse, veía cómo Gackt ya había llegado donde Hyde estaba apoyado.
Sintiendo la llama de los celos arder con más fuerza que nunca, presenciaba con cierto dolor cómo ambos se saludaban efusivamente y comenzaban una amena charla.
-Va listo si cree que voy a estar aquí esperando -y se volvió hacia el pasillo, con el enfado aumentando y con la vana esperanza de que Gackt, por una vez, se percatara de su malestar y le siguiera.
Aquello no ocurrió; es más, Gackt parecía no estar dispuesto a acabar con aquel saludo pronto, dejando a You sintiéndose peor que cuando se comparaba con Hyde con mal resultado. Más ofendido si se podía, aceleró el paso, cegado por los celos, tropezando de frente con alguien que venía totalmente despistado.
-¡Quieres mirar por dónde vas! -le recriminaba una voz conocida.
You miró con sorpresa ante el grito que le había propinado Tetsu, bajista de L`arc en ciel y amigo (o más que amigo según algunos) de Hyde.
-Yo… lo siento… estaba pensando… -comenzó a disculparse mientras se agachaba a ayudarle a recoger los papeles que llevaba.
-Bueno, no pasa nada -le cortó secamente.
Sin apenas mirarle, se levantó con prisa, siguiendo el mismo camino por donde él había huido de la “tierna” escena entre Gackt y Hyde. Se quedó mirando cómo se marchaba apurado, deteniéndose justo donde él mismo había estado sentado, sólo que, a diferencia de él, Tetsu continuó hasta donde estaban los cantantes, cortando por completo el ambiente idílico que les envolvía. Mentalmente, agradeció al bajista la intromisión en aquella charla ajena y que, a empujones, se llevara malhumorado a su vocalista.
-“¿Será verdad que están juntos?” -se preguntó.
Si en verdad los rumores eran ciertos, y aquellos dos estaban juntos, seguro que Tetsu se sintió igual que él viendo a la “parejita”.
“Sólo que él ha hecho lo que yo debería de hacer” -se recriminó.
Gackt, tras despedirse de Hyde, comenzó a caminar en dirección a You, que seguía observando la escena. Altivo, comenzó la marcha mientras sentía cómo por detrás Gackt aceleraba la suya.
-¡You…! ¡Espérame! -reclamaba su atención.
You aceleró más aún el paso, hasta llegar al camerino asignado al Gacktjob, donde sólo se encontraba Chacha leyendo una revista. Cerró la puerta con un sonoro portazo, dejando a Gackt fuera, sin comprender nada.
-¿Otra pelea de enamorados? -preguntó Chacha con sorna.
-Estoy hasta las narices que cada vez que aparezca el enano descolorido le falte tiempo para ir pegando saltos -dijo a modo de desahogo-. No puedo con esa “gran amistad” que ambos se traen.
-Sabes cómo es Gackt, ¿verdad? -le recordó Chacha-. No es hombre de una sola mujer… ni hombre…
-Eso debería de cambiar ya, llevamos muchos años juntos para que yo tenga que aguantar sus “escarceos”, además con Hyde… ¡eso ya es demasiado!
-¿Por qué no pruebas a tener tú alguna aventurilla por ahí? -sugirió-. Seguro que te viene bien cambiar un poco.
-¿Cambiar…? ¡Estamos hablando de ser una pareja… de amor! No de cambiarse de camisa… -exclamó escandalizado ante la propuesta de su amigo.
-Si te consuela, puedes verlo como una manera de que Gackt se encele -intentó disuadirle-. Piensa en cómo reaccionaría si su adorado Youchan se viera con otra… o con otro… -añadió con voz maliciosa.
You lo pensó por unos momentos. Con lo tremendamente orgulloso que era Gackt, seguro que su orgullo se vería tremendamente herido si él se interesaba en alguien más. Miró a Chacha meditando aún más en su propuesta.
-¡No…! Yo no, You… yo estoy ocupado, conmigo no cuentes. Además, no eres mi tipo -le dijo divertido.
-No seas tonto, Chacha, eres la última persona con la que me liaría –dijo, guiñándole el ojo-. ¿Quién me escucharía cuando tuviera una discusión si no tú?
Chacha sonrió ante la respuesta de su amigo y siguió sumergido en la lectura, sin saber que acaba de sembrar una semilla que acabaría por enredar todo su alrededor.
El programa acabó como todos los que Gackt realizaba, vítores y aplausos aclamando a la gran estrella y su inseparable banda. Al acabar, Gackt seguía percibiendo el malestar de su guitarrista, que durante la actuación, parecía estar evitándole con empeño.
-¿Me puedes decir qué te pasa? -dijo Gackt arrinconándole en el pasillo.
-¿A mí? Nada… ¿debería pasarme algo? -insinuó.
Gackt se separó de él, conocía aquel tono irónico de You. Era el que usaba siempre que estaba enfadado y, sin duda, aquella vez lo estaba.
-A ver, haré mejor la pregunta… ¿Hice algo que te haya podía sentar mal y que evidentemente yo no me he dado cuenta? -formuló la pregunta y la dejó caer con cuidado.
-Eso deberías saberlo tú… dime si no de qué valen más de catorce años que nos conocemos…
You apartó a Gackt y continuó su camino hacia la salida, con el paso más decidido que antes.
-¡Espera…! ¿No quieres que te lleve? -gritó.
-No voy al apartamento -aclaró.
Gackt lo vio desaparecer cuando giró la esquina, aún más extrañado. Estaba acostumbrado a discutir con You por tonterías, aunque no era frecuente, había días en los que el guitarrista estaba susceptible al vuelo de una mosca, pero aquel enfado no correspondía a ninguna de esas habituales manías.
-Cada día le entiendo menos -se dijo.
-Tú te lo buscas -le contestaron por detrás.
Era Hyde, que ya cambiado y vestido con ropa más cotidiana, se marchaba también del plató.
-¿Que yo me lo busco?
-Sí, estás todo el día de coqueteos, es normal que tu “novio” se mosquee -le aclaró.
-You sabe perfectamente cómo es nuestra relación, no tendría por qué sorprenderse -dijo con seriedad.
-¿No temes que un día se harte y te mande al carajo? -preguntó con maldad.
Gackt lo meditó durante unos segundos. No era la primera vez que se hacía esa pregunta a sí mismo: ¿Qué pasaría si You se hartara de él y lo dejara? Aquello no entraba en su cabeza. Era cierto que no era fiel a su relación, pero era algo que ya estaba hablado y You había aceptado aquellos términos. Pero la pregunta seguía siendo: ¿sería él capaz de sacarificar su libertad si You se lo exigía? Era algo en lo que no quería pensar.
-La verdad es que no concibo mi vida sin que You esté de por medio -confesó.
-¿Es importante para ti?
-Sí, es una de las personas más importantes de mi vida -aclaró.
-¿Le quieres? -preguntó mientras se acercaba a él.
-Es evidente.
-Mmm… ¿Más que a mí? -dijo rodeándole con sus brazos.
-No hagas preguntas de las que te pueda doler la respuesta, Haido.
Hyde fingió ofensa, mientras seguía jugueteando con Gackt. No le importaba que su amigo prefiriera al otro, él también estaba más interesado en otro que en el propio Gackt y no por ello detenía su relación con el cantante.
~Continuará~
|
(c) 2006 The Ogawa Evil Twins Su contenido no puede reproducirse ni modificarse sin el consentimiento explícito del webmaster. |